30.12.12

CARTELERA COMERCIAL La Caza

JATEN

La Caza (2012)



Este año he visto dos películas que han mostrado los contrastes de la sociedad, su transformación y el impacto que diversos sucesos pueden afectar la vida de las personas. Si bien los personajes principales parecieran estar sujetos a un experimento de campo, sus culpas (o la ausencia de) son los que manipulan al espectador que, al mismo tiempo, no olvida la situación (¿justa, injusta?) donde están inmersos. Y es que, a pesar de estar realizadas de manera imparcial, uno no puede dejar de tomar (o no) partido con ellos. Hablo de Tenemos Que Hablar De Kevin (2011) (Mi reseña enfocada a la maternidad por acá) y La Caza (2012). Ambas estrenadas este año, una a principio y otra a finales.

Tenemos Que Hablar de Kevin (uno de mis titulos favoritos del año) mostraba la vida de culpa, remordimiento y deber de una madre hacia su hijo sin importar lo que éste haya hecho o el daño que haya causado. Al mismo tiempo, podemos ver a la sociedad que la castiga por un crimen que ella no cometió pero que sienten que debió haber prevenido. El odio de la sociedad en una madre que siente que lo merce. (La escena con los testigos de Jehová)

La Caza nos enseña el otro lado de la moneda. Lucas, un profesor de kinder, se convierte en sospechoso de pedofilia después de que Klara, una niña de 4 años, expresa haber visto su "miembro apuntando al cielo". Una frase pronunciada con despecho por alguien "inocente" que no puede entender las consecuencias que traerá a la vida de este hombre. Asi que partiendo de la premisa "Los niños no mienten. Son inocentes" la sociedad comenzará una cacería de brujas donde Lucas perderá todo lo que tiene, sobretodo la amistad y cariño de quienes conocía, con algunos para siempre.

Como espectador uno se encuentra comprendiendo los dos lados de esta batalla. Los padres protegiendo ciegamente a sus hijos y Lucas soportando todos sus insultos sin haber cometido ningún crimen. Sin embargo uno no puede dejar de sentir frustración y enojo a aquellos que sólo odian y lastiman sólo por un rumor mal manejado por la directora del kinder y finalmente por una sociedad que ya esta preparada para pensar lo peor de las personas. 

Dejando dos de las mejores secuencias del año: la pasividad y odio irracional en el supermercado y la desesperación e impotencia en la iglesia, La Caza es uno de los filmes más acertados de este año. Acertados porque logra mostrar como las palabras dichas en el momento y por alguien adecuado puede plantar una pequeña semilla de duda que de manera colosal se convertirá en algo más grande; porque muestra como el odio se esparce más rápido que el perdón y la amistad; porque pareciera que el humano quiere y necesita odiar a su prójimo; por como el amor hacia un hijo y la necesidad de protegerlo puede cegar la mente y la razón.

"Klara tiene una imaginación muy grande pero no creo que sea este el caso" dice erroneamente la directora del kinder a un pseudo psicólogo. Esta frase no sólo aplica para la pequeña niña y sus compañeros de clase sino para toda la sociedad que los rodea. Si tenemos una imaginación muy grande y lamentablemente la usamos para lo peor. 

20.11.12

Kdabra Tercera y Temporada Final

KDABRA

(2009-2012)

Tercer Temporada y Final




Si me dieran un peso por cada vez que alguien duda de mi credibilidad (o de mi cordura), se rie de mi o esperan a que les diga "Es una broma" cuando les digo que me gusta Kdabra... tal vez no sería millonaria pero unos buenos billetes si tendría. Y es que los trailers o los pocos minutos que se pueden ver de la serie no inspiran nada de confianza a un público acostumbrado a shows "trabajados" que, aunque sean de fantasia o ciencia ficción, no suenan tan ridículos como esta serie. Excepto Doctor Who, pero explicar esa serie es una proeza.

Y es que el problema de Kdabra radica en un simple pero muy importante aspecto: la dirección de actores. Todos los personajes son interpretados por gente con experiencia por lo que no entiendo como pueden leer de forma tan burda y ridícula un guión que, lo admito, a veces no tiene los diálogos más inteligentes. Si bien Damián AlcázarJoaquín Cosio y, algunas veces, Christopher Von Uckermann salvan la serie de caer en el desastre, los demás actores parecen robots casi todo el tiempo.

Dejando esa parte clara regreso a la pregunta del millón ¿porqué Kdabra es digna de verse y disfrutarse como cualquier otra serie? En vista de que tenía/tengo que defender la serie (o al menos explicar mis razones) hice una lista con dos grandes puntos que explican mi admiración y gusto por este show.

1.- Primera serie latinoamericana de ciencia ficción / fantasia.

Que yo sepa aparte de Aventuras en el Tiempo (telenovela mexicana) esta es la primera serie latinoamericana que se atreve a incursionar en un género que ya de entrada es bastante complicado. Los fans son pocos y exigentes; requiere producciones muy grandes con numerosas locaciones y un sin fin de efectos especiales para su realización; si hacen todo eso mal, la serie cae al precipicio rápidamente. 

En este aspecto Kdabra sale bien librada. Si bien la primera temporada no gozaban de un presupuesto inmenso lograron hacer efectos no tan risibles y sólo los usaban cuando era estrictamente necesario. Ya en su tercer temporada, sabiendo que era la última, lanzaron la casa por la ventana y dieron todo el presupuesto a los efectos especiales. Esto siempre se agradece ya que ayuda a digerir mejor una historia donde la magia, las divinidades y la ciencia convergen de formas peculiares.

2.- Guión.

Lo más complicado al realizar una serie de ciencia ficción/fantasia es tener un universo que se sostenga por si sólo. Tener todos los cabos atados para poder desarrollar a los personajes libremente sin caer en lo fácil o redundante. Nunca se puede estar seguro que tanto del final estaba planeado desde un principio (como se le reclamaba a los escritores de Lost) pero la decisión de mostrar todas las cartas (o no) es lo que define a la trama.

En Kdabra los guionistas mostraron muchos aciertos. El primero fue el uso casi perfecto de los cliffhangers al final de cada episodio. Por muy ridículos que pudieran sonar, atrapaban al espectador con la simple pregunta ¿Y ahora que demonios esta sucediendo? Otro buen punto fue la manera en que, a partir de la segunda temporada, mezclaron lo religioso con lo científico para que el espectador tenga la decisión final ¿Donde se encuentra la verdad, en lo espiritual o en lo científico?

Lamentablemente esta historia a veces era demasiado larga. Muchas situaciones se quedaban de relleno o eran alargadas para llenar los 50 minutos de duración del show. Este es un problema que encuentro constantemente en series latinoamericanas, llega un punto donde no se sabe que más hacer por el capitulo de ese día. Y como las series de 30 minutos son para otro público, hay que forzar la trama un poco para que aguante. 

Apesar de ello el universo construido con el paso de las temporadas estuvo lleno de misterios, vueltas de tuerca, reflexión religiosa, reflexión científica, magia y dilemas morales bastante interesantes. Si bien la primera temporada no tenía un rumbo fijo, en la segunda temporada pasó todo lo que podía pasar en una serie de ficción (las monjas con metralletas fue lo mejor); la tercera temporada cumplió con un cierre, predecible, pero que junta toda la historia y la vuelve completa. 

Con todos sus defectos Kdabra es una serie redonda que finaliza en el momento adecuado cerrando una gran historia que deja ver un gran desarrollo del personaje principal Luca y, aunque a veces tomaban decisiones de la nada, también de los demás. Kdabra fue un largo proceso que, a pesar de muchos tropiezos, fue evolucionando para terminar dignamente como la primera gran serie de ciencia ficción. El camino ya esta trazado, ahora sólo hay que seguirlo.

Kdabra me dejó un sabor de excentricidad y magia, hasta podría decir que celestial. Si pueden darle una oportunidad dejense llevar por la risa y la locura. Y mientras están en ello recuerden esta magnifica frase del final:


Érase una vez un dios que quería ser mago.